Cómo preparar un coche para Marruecos
Hay una escena que se repite cada año durante las verificaciones técnicas.
Un equipo llega orgulloso con un coche impecable. Lleva focos LED, vinilos, llantas recién pintadas y hasta una barra de luces en el techo. El coche llama la atención desde lejos.
Sergi, el jefe de mecánicos se acerca, da una vuelta alrededor, se agacha para mirar por debajo y hace siempre la misma pregunta.
—"¿La distribución cuándo se hizo?"
Silencio.
"¿La bomba de agua es nueva?"
Silencio otra vez.
Entonces sonríe y dice "Prefiero un coche completamente de serie con una buena revisión que un coche lleno de accesorios y con el mantenimiento a medias."
Y es que preparar un coche para Marruecos no consiste en transformarlo en un coche de rally. Consiste en eliminar todas esas pequeñas averías que, en tu día a día, quizá solo serían una molestia, pero que en mitad del desierto pueden convertirse en el final de la aventura.
Antes de comprar el primer accesorio hay que empezar por la mecánica.
Si no sabes cuándo se cambió la distribución, cámbiala. Si la bomba de agua tiene los mismos años que el coche, aprovecha y sustitúyela al mismo tiempo. Revisa todos los líquidos, cambia aceite y filtros, comprueba el estado del refrigerante y asegúrate de que el sistema de refrigeración funciona a la perfección. En Marruecos el calor no perdona, y un simple manguito agrietado puede hacerte perder una etapa entera.
La suspensión también merece una atención especial. No hace falta montar amortiguadores de competición, pero sí comprobar que los originales trabajan correctamente. Un amortiguador fatigado no solo hace el coche más incómodo; también aumenta el desgaste de neumáticos y castiga mucho más el resto de componentes cuando empiezan las pistas.
Lo mismo ocurre con los frenos. Mucha gente piensa en la arena, pero se olvida de que UNIRAID también transcurre por puertos de montaña, carreteras secundarias y largas bajadas donde un sistema de frenado en mal estado puede dar más problemas que cualquier duna.
Una vez la mecánica está al día, llega el momento de proteger el coche.
Aquí sí hay elementos que son imprescindibles.
El primero es el cubrecárter. No es un accesorio ni una opción estética. Es una pieza que protege el motor y la caja de cambios de los impactos contra las piedras. Cada edición vemos marcas y golpes en cubrecárteres que, de no haber estado ahí, habrían acabado directamente sobre el cárter del motor.
También tendréis que instalar unos ganchos de rescate resistentes, tanto delante como detrás. No porque vayas a quedarte atrapado constantemente, sino porque el día que ocurra agradecerás poder enganchar una eslinga en pocos segundos sin improvisar soluciones.
Los neumáticos son otro punto clave. No hace falta montar un neumático extremo, pero sí uno en buen estado, con una carcasa resistente y un dibujo capaz de defenderse en pistas de piedra. Muchas veces un neumático barato termina saliendo caro cuando aparece el primer corte en un flanco.
Y, aunque parezca una obviedad, dedica una tarde a revisar todos esos pequeños detalles que normalmente pasamos por alto: el estado de la batería, las correas auxiliares, los silentblocks de la suspensión, las rótulas de dirección, los palieres y posibles fugas de aceite o refrigerante.
Son piezas que no salen en las fotografías. Pero son las que hacen que el coche siga avanzando.
"Un coche preparado no es el que lleva más accesorios. Es el que tiene menos posibilidades de romperse." .- Albert
Y probablemente esa sea la mejor definición posible.
Cuando termina UNIRAID, nadie recuerda quién llevaba la barra LED más grande o las llantas más bonitas. Lo que todos recuerdan es el coche que, después de miles de kilómetros de pistas, seguía arrancando cada mañana como si nada hubiera pasado.
Ese debería ser siempre el objetivo de cualquier preparación.
Lo dicho, la revisión que haríamos nosotros antes de salir hacia Marruecos
Distribución y bomba de agua.
Aceite, filtros y todos los líquidos.
Sistema de refrigeración completo.
Pastillas, discos y líquido de frenos.
Suspensión, rótulas y silentblocks.
Neumáticos y rueda de repuesto.
Cubrecárter y ganchos de rescate.
Batería, alternador y correas.
Comprobación de fugas.