El cubrecárter: la pieza que puede salvar tu aventura

Si tuviéramos que elegir una única pieza para montar antes de salir hacia Marruecos, probablemente no hablaríamos de unos amortiguadores nuevos, de unos focos LED o de unas llantas espectaculares.

Hablaríamos del cubrecárter.

Y lo curioso es que es una de las piezas a las que menos atención presta la gente cuando empieza a preparar el coche. Quizá porque no se ve. No sale en las fotos. No hace que el coche sea más bonito. Pero basta con hacer un par de etapas por Marruecos para entender por qué en UNIRAID insistimos tanto en él.

Las pistas marroquíes están llenas de piedras. Algunas son pequeñas y otras aparecen justo cuando menos te lo esperas. Da igual que conduzcas con cuidado. Tarde o temprano escucharás ese golpe seco contra los bajos del coche.

La diferencia es dónde termina ese impacto.

Si llevas un buen cubrecárter, probablemente solo será un susto. Si no lo llevas, ese golpe puede acabar directamente contra el cárter del motor o la caja de cambios. Y ahí la aventura puede complicarse muy rápido.

Durante las verificaciones técnicas vemos muchos coches con preparaciones espectaculares, pero cuando bajamos la vista por debajo del coche es donde realmente sabemos si ese proyecto está pensado para terminar el raid.

Un buen cubrecárter debe cubrir correctamente el motor y, siempre que sea posible, también la caja de cambios. Debe estar fabricado con un material resistente y, sobre todo, bien anclado. De poco sirve una plancha muy gruesa si los soportes ceden al primer golpe.

Aluminio: mínimo 4 mm. Es ligero, no se oxida y protege bien para un uso normal. Es la opción más habitual.

Acero: mínimo 3 mm. Al ser más resistente, puede ser algo más fino, aunque pesa bastante más.

 

Aluminio de 5 mm: probablemente el punto ideal para UNIRAID. Ofrece un excelente equilibrio entre protección y peso.

Acero de 4 mm: prácticamente indestructible, pero añade bastante peso al eje delantero.

 

"El mejor cubrecárter no es el más grueso. Es el que sigue en su sitio después del primer golpe."

 

También conviene revisarlo cada día al terminar la etapa. Es normal que reciba impactos, arañazos o pequeñas deformaciones. Para eso está. Lo importante es asegurarse de que sigue firme y haciendo su trabajo.

Hay participantes que preguntan si realmente merece la pena instalarlo. Nuestra respuesta siempre es la misma.

Sí y además es obligatorio para participar.

Es mucho más barato proteger el motor antes de salir que reparar un golpe cuando ya estás en mitad del desierto.

Cuando vuelvas a casa recordarás las dunas, los paisajes y las noches en el campamento. Lo que nunca querrás recordar será que una piedra de apenas unos centímetros puso fin a la aventura antes de tiempo.

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